Neonatóloga del Proyecto ASSIST comparte su historia desde el frente de lucha contra el Zika

WASHINGTON, D.C. — Los miembros de su familia le han preguntado a Ana Valeria Mayén Lainez, una neonatóloga de El Salvador, qué es lo peor que ha visto en su trabajo y ella no encontraba una respuesta.

Pero Mayen Lainez, como asesora técnica en El Salvador del Proyecto ASSIST, financiado por USAID e implementado por URC, estuvo en primera línea cuando Zika se extendió rápidamente por América Latina y el Caribe en 2016. Vio a madres con bebés con graves retrasos en el desarrollo a causa de la microcefalia. Poco podía hacer Mayén para ayudarlos. Esto es lo peor que ella ha visto.

Hemos progresado en la respuesta contra el Zika desde entonces, dijo Mayén Lainez. A menudo piensa en Hipócrates, que dijo: "Curar a veces, dar tratamiento a menudo, consolar siempre". Ahí es donde estamos con Zika ahora, dijo.

El 20 de agosto, Mayén Lainez se reunió con otros trabajadores de salud pública y científicos, invitados por la Oficina de Salud Global de USAID y el Museo Nacional Smithsonian de Historia Natural, para compartir sus historias personales y profesionales sobre el brote de Zika durante el evento público, "Historias de primera línea – La lucha contra Zika".

La sesión, que se llevó a cabo en el Museo de Historia Natural, contó con representantes de la Cruz Roja, la NASA, el ejército de EE. UU., USAID, una organización cristiana sin fines de lucro y otras organizaciones.

Ana Valeria Mayén Lainez, neonatóloga y asesora técnica en El Salvador
del Proyecto ASSIST, financiado por USAID e implementado por la URC.
Crédito: Liz Nugent, URC
 

De molestia leve a amenaza severa

El virus Zika no siempre fue tan peligroso para los humanos como lo es ahora, según la Organización Mundial de la Salud.  Cuando el Zika se detectó por primera vez en personas en 1952 en Uganda y Tanzania, solo causó síntomas leves similares a los de la gripe.

Pero las mutaciones, el aumento de los viajes y las remesas mundiales, y el zancudo Aedes aegypti que prospera en las zonas urbanas y  pica durante el día, permitieron que una nueva versión más dañina del virus Zika llegara al noreste de Brasil a finales de 2014 y se extendiera por todo el país en 2015.

Los brasileños tenían poca inmunidad contra el Zika, lo que provocó un brote responsable de 54 casos de microcefalia más otros trastornos neurológicos en recién nacidos entre agosto y octubre de 2015. Más recientemente, los científicos descubrieron que el virus también se transmite sexualmente.

En todo el mundo, alrededor de 3.900 bebés tienen Síndrome Congénito asociado al Zika (SCaZ), pero nadie sabe cuántos han estado expuestos al virus, dijo Mayen Lainez.

El Zika no tiene cura, pero el ejército de EE. UU. lleva a cabo pruebas en humanos para lograr una vacuna, dijo Yvonne Linton, del ejército de EE. UU., Directora de Ciencias de la Unidad de Biosítesistemática Walter Reed, y una de las participantes en el evento del 20 de agosto.

 

Elizabeth Fox, Ph.D. (derecha), Asesora Principal, Oficina de Salud Global de USAID, solicita preguntas de la audiencia durante el evento del 20 de agosto, "Historias de primera línea – La lucha contra el Zika". Crédito: Doug Trapp, URC
Elizabeth Fox, Ph.D. (derecha), Asesora Principal, Oficina de Salud Global de USAID, solicita preguntas de la audiencia durante el evento del 20 de agosto, "Historias de primera línea – La lucha contra el Zika". Crédito: Doug Trapp, URC
Date 
August 24, 2018
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